• Cristián Cofré León

ADN y orígenes ancestrales

Actualizado: 18 de ago de 2019


En el post anterior sobre ADN y genealogía, mencionaba como es que “leyendo” nuestros cromosomas, los laboratorios pueden entregar información que puede ser muy útil a la hora de validar nuestros árboles genealógicos.


Pero también pueden darnos información de nuestros antepasados remotos, a través del mismo test autosómico que considera los 22 pares no sexuales, ya que nos pueden entregar un mapa del mundo con las áreas donde estuvieron nuestros antepasados hace miles de años.


Esto lo hacen las empresas a las que encargamos los tests, no los laboratorios. Quiero hacer la distinción porque no siempre las compañías tienen un laboratorio propio; de hecho varias de ellas envían las muestras a un mismo lugar. Y eso no está mal, desde luego, porque al analizar las muestras entregan esa cadena de A, C, G, T de miles de millones de combinaciones que nos hacen a cada uno de nosotros distintos, pero son las empresas que ofrecen estos tests las que toman la información de los laboratorios e interpretan esa enorme cadena. Lo hacen tanto para encontrar familiares en sus bases de datos -visto en el post anterior- como para asignar porcentajes de procedencia de nuestros antepasados hace muchos años atrás.


Sobre esta última materia trata este artículo; voy a hacer un breve barrido con la forma en que las compañías llegan a sus porcentajes, métodos para validarlos y qué podemos concluir.


Mapa de orígenes ancestrales

Imagínate que estás viviendo con tu comunidad en un lugar cualquiera y de pronto se cortan todos los caminos y no pueden entrar ni salir personas, imagina que esto ocurre durante 2.000 años. En términos genéticos es poco tiempo, por si acaso. Resulta que tus descendientes se irán mezclando con el resto de la comunidad e irán apareciendo algunos genes dominantes, habrá alguna mutación particular seguramente, tal como hemos ido cambiando/mutando desde el homo sapiens. Al cabo de ese tiempo el material genético que tendrán los miembros de esa comunidad estará acotado exclusivamente a los genes que haya dentro, porque no han ingresado nuevas personas y entonces la variabilidad genética será pequeña, pero por otra parte, será una comunidad identificable, distinta de cualquiera que esté fuera de ella, tendrá características únicas. Por ejemplo, algunos nórdicos tienen ojos azules, pero los nativos americanos ninguno; los chinos tienen ojos rasgados, los nigerianos no. De hecho, se logró determinar que África es la cuna de la civilización porque presenta la menor variabilidad genética, ya que en general los africanos salieron a poblar el mundo, pero no volvieron.


También te comentaba en el post anterior que nuestra historia humana es una historia de migraciones, absolutamente, pero con estadías largas en diversos lugares, donde se producían estas comunidades únicas. Pues bien, ¿qué tal si lográramos identificar esos genes que las hicieron únicas? Si lo pudiéramos hacer, entonces bastaría buscar esos rastros en otras personas y consideraríamos que quienes los tuvieran, pertenecen a la comunidad (o sus antepasados).


Entonces, las empresas que hacen estos tests se dedican a buscar comunidades e identificar en sus cromosomas esas secuencias de caracteres que las hacen únicas. Es difícil concretarlo sabiendo que actualmente hay pocos lugares que no hayan tenido contacto con el exterior, sin embargo, mediante diversas técnicas de genética poblacional, con bastante estadística, correlaciones de marcadores genéticos, ADN antiguo, etc. han logrado aislar algunos de esos bloques de genes para ciertas poblaciones e incluso en algunos casos, estimar los años en que se produjeron mezclas de comunidades. De esta forma, los datos de nuestros cromosomas son ingresados en un proceso en el que actúa un algoritmo (una fórmula) al que llegaron después de los estudios poblacionales y nos entregan un estimado de qué porcentaje de nosotros es nativo americano, ibérico o de Asia, etc.


Si lo anterior está todo claro, entonces déjame continuar con la primera observación empírica: cada empresa que realiza los tests tiene una base poblacional propia que depende de las comunidades que haya logrado identificar. Por ejemplo, 23andme (una de las empresas que mejor ha hecho este trabajo) dispone de 32 lugares/comunidades, mientras FTDNA, que también es buena, tiene 24. Obviamente, esas compañías también se alimentan de los avances genéticos que desarrollan las universidades y por lo tanto, comparten información, no toda obviamente.


Por otro lado, la segunda observación que me gustaría darte es que son empresas, no entidades filantrópicas, y el mercado latinoamericano no es de su principal interés; entonces cuando uno ve resultados de chilenos, la parte de nativos americanos (que casi todos tenemos) se desglosa en “mayas” o América Central, y América del Sur, nada más (ahora 23andme tiene mayor detalle). Mientras que el sector europeo está mucho más diferenciado, en unas 8 clasificaciones en promedio. Esto se da porque los estadounidenses son los que más compran estos tests, siendo los primeros del mundo por lejos y sus antepasados son fundamentalmente europeos. Con esto quiero decir que hay que tener cuidado con creer que desciendes de los mayas!! Hay que tomarlo con pinzas, porque la parte americana no está tan estudiada y alguna empresa le pone “maya” a lo centroamericano, lo que de hecho es absurdo por una cuestión temporal.


La buena noticia es que las investigaciones poblacionales no paran; desde que hice el test ha habido por lo menos 2 actualizaciones en mi compañía y siempre con más detalle. Sí creo que nuestros mapas ancestrales cada vez serán más finos y entregarán información de mayor calidad. Seguirá creciendo.


Ahora bien, he identificado por lo menos una empresa que no anda bien con su algoritmo, ¿cómo? Comparando.


Como finalmente nuestra información es una serie de letras que se pueden incorporar a bases de datos, entonces las compañías te permiten descargar “en crudo” tu serie, sin análisis, tal como salieron del laboratorio y llevarlos a otras bases de datos. Este ejercicio es muy útil, ya que te da una visión comparativa de distintos algoritmos para evaluar la procedencia ancestral, las coincidencias con estos lugares/comunidades. Te recomiendo exportar tus datos a: genesis.gedmatch.com y DNA.land, lugares gratuitos donde obtendrás otros resultados. El primero tiene una gama de algoritmos para elegir, puedes incluir más o menos poblaciones, darle énfasis a algunos lugares, etc.; el segundo sólo te da una versión. Hay otros, pero creo que con esos dos basta. Cuando comparé entre cinco empresas, una de ellas me arrojó resultados absolutamente discordantes, pero no solo a mí, a todas las personas que han llevado sus datos allí, así que les recomiendo comparar siempre para formarse una opinión lo más realista posible.


Finalmente, ¿qué conclusiones se pueden obtener de todo lo anterior? Para genealogía no muchas, porque las comunidades de las que te hablé se materializaron hace miles de años y no se puede llegar y hacer un match tan preciso. Por ejemplo, si mi abuelo era inglés, esperaría en torno a un 25% de mis ancestros de las islas británicas, sin embargo eso no pasa necesariamente, primero porque no heredamos exactamente ese 25%, como ya vimos en el post anterior, y en segundo lugar porque podría darse el caso que este abuelo inglés haya tenido unos abuelos que emigraron de Holanda, o unos tatarabuelos que viajaron desde Francia y quizás más atrás resulta que el pueblo donde estaba fue conquistado por vikingos. Entonces, lo que yo veré como porcentaje de ese lugar probablemente sea mínimo e incluso podría no haber. En mi caso, por ejemplo, mis antepasados europeos son en un 95% portugueses e ibéricos, que llegaron a Chile en la conquista y colonia; podría decir por lo tanto que lo esperable para mi resultado es que al menos el 95% de todo lo europeo fuera de la península ibérica, pero no es así, tengo del centro y oriente de Europa, de India y trazas del norte de áfrica y judío…


Porque hay que entender que los mismos españoles tenían antepasados árabes (norafricanos), judíos y probablemente de todo el mediterráneo y eso aparece en los resultados. Hay que saber que muchos “portugueses” eran en realidad judíos conversos e incluso había españoles que ocultaban su ascendencia por lo que implicaba no ser “cristiano viejo, libre de mala sangre”. Eran tiempos difíciles para los no católicos. Por lo demás, durante toda la historia conocida hubo invasiones, conquistas, muchas batallas con capturas de esclavos, etc.


En fin, con lo anterior solo quiero dejarte claro que no puedes sacar conclusiones genealógicas precisas, ya que comparas tu conocimiento de hace unos cientos de años con un mapa ancestral que tiene miles de años. Lo único que puedes decir es que tus antepasados estuvieron en esos lugares hace muchísimo tiempo y que tú estás aquí ahora


En el siguiente post haré un comparativo de las empresas para que puedas tener claridad de cuál te convendría tomar.


¿En qué lugares del mundo estuvieron tus antepasados?



CONTINUAR CON OTROS TESTS DE ADN

410 vistas