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Los MIRANDA

Miranda es un apellido toponímico, es decir, proveniente del nombre de una localidad, como Miranda do Duoro (Portugal), Miranda de Ebro o Miranda (en España). Desde alguno de esos parajes se tomó el apellido. Lo anterior refuerza la idea de que no hay parentesco —necesariamente— entre las personas que lo porten.

A Chile llegaron más de una docena de personajes que transmitieron el apellido, aunque no perduró en todos los casos.

Actualmente, Miranda ocupa el lugar 43 entre los más frecuentes del país y su distribución es interesante. Por una parte, en el norte está muy disgregado por todas las localidades, aunque es en Paiguano donde tiene una mayor presencia relativa.

En la zona central destaca con suma claridad la provincia del Cachapoal en la región de O'Higgins, ya que en las comunas de Doñihue, Olivar y Coínco es uno de los apellidos más utilizados.

Por último en la zona sur, en Chiloé y localidades cercanas, en el continente, vuelve a tener preponderancia, sobresaliendo las comunas de Tortel y Castro.

Dentro de las distintas familias del apellido, Juan Barros Barth genealogista que estudió mucho el norte chico, investigó a descendientes del conquistador Pedro de Miranda, ya que una línea se estableció en la región de Coquimbo. Lo interesante es que fue un nieto del capitán, Jerónimo de Cisternas y Miranda, quien antepuso su apellido materno y lo transmitió a su descendencia, que llega al presente (1).

En esta oportunidad, quiero complementar esta genealogía con otra rama que también proviene del mismo conquistador, pero que es la "culpable" de los de este apellido en la provincia del Cachapoal, donde hay una localidad llamada Lo Miranda, justamente por esta familia.

El conquistador Pedro de Miranda era un hidalgo navarro (o quizá guipuzcoano) que nació por 1517, llegó a Perú, donde compabtió con Pizarro y en 1540 siguió la bandera del capitán Pedro de Valdivia hacia Chile. Fue uno de los fundadores de Santiago de la Nueva Extremadura, padeciendo y celebrando su destino.

El 11 de septiembre de 1541 los indígenas locales atacaron la ciudad, incendiándola, de tal manera que los españoles salvaron por muy poco. En este evento destacó la participación de Inés Suárez al empalar las cabezas de caciques capturados. Entonces, la comida escaseaba porque sus vecinos aborígenes la ocultaban y no la compartían con los invasores. Faltaban los elementos mínimos que permitieran continuar con la incipiente fundación.

Valdivia, previendo lo que pasaría prontamente, en enero de 1542 envió a seis españoles hacia el Perú, con la única misión de conseguir ayuda. No podían ir por mar porque los indígenas habían destruido la embarcación, así que, emprenderían rumbo por tierra, a través del desierto más árido del mundo, rodeados de enemigos, y donde recorrerían casi 3 mil kilómetros.

Como no podían cargar mucho peso, fundieron el oro (para pagar los víveres) e hicieron estribos, herraduras, guarniciones de las espadas y collares. Debió ser la expedición más brillante que había visto Chile. Sin embargo, al llegar al valle de Copayapo (Copiapó) fueron emboscados y producto de la escaramuza murieron cuatro soldados, quedando vivos el comandante de esta expedición, Alonso de Monroy, y nuestro Pedro de Miranda.

Ambos cautivos seguramente iban a vivir sólo un poco más. Pero, acá interviene el azar favorablemente para estos europeos. Suerte que permitió que hoy les hable de esta familia y que —muy probablemente— también hizo posible que la conquista se llevara a cabo como la conocemos:

...habia en aquel pueblo una cajuela con dos flautas [y] Pedro de Miranda, que era el compañero de Alonso de Monroy, comenzó a toca[r] aquel instrumento porque era mui diestro en ello, con el cual tenia abobados a los indios.

A falta de una espada, buenas son las flautas. Aparentemente Miranda abogó para que le perdonaran la vida a Monroy con el pretexto de que les enseñaría a montar, mientras Miranda a tocar la flauta a los indígenas.

Luego de tres meses cautivos, habría sido Pedro de Miranda quien aprovechó la oportunidad para librarse de su carcelero, ya que:

...sacó una daga que siempre había tenido escondida en lo más secreto de su cuerpo, y dio de puñaladas a al cacique...

Si te estás preguntando cuál sería ese lugar secreto de su cuerpo, yo también. Acepto sugerencias, jejeje.

Juntos, Miranda y Monroy, lograron llegar al Cuzco a cumplir su cometido esperando que no fuera demasiado tarde. Lograron préstamos que les permitieron cargar un navío que llegó a Valparaíso en septiembre de 1543, el Santiaguillo, y que salvó a la menguada colonia, permitiendo su subsistencia.

A continuación reproduzco una parte de su genealogía orientada a la filiación que he podido validar, ya que, aún estoy en etapa de investigación.


Genealogía


I. PEDRO DE MIRANDA.

Hidalgo. Nació por 1517, hijo de Sancho García de Miranda y María de Bideba. Pasó al Perú y luego a Chile con Pedro de Valdivia. Fue uno de los fundadores de Santiago. En enero de 1542 partió al Cuzco por sustento para los españoles y tras estar cautivo y a punto de morir, logró cumplir la misión.

Fue encomendero en Copequén y también ocupó cargos en el Cabildo de Santiago, fue regidor, alcalde, procurador, fiel ejecutor y alférez real.

Pedro de Miranda aparentemente tuvo un trágico fin, ya que fue asesinado por su yerno Bernabé Mejía en 1573, según el cronista Pedro Mariño de Lobera.

Casó con doña Esperanza de Ruda, nacida en Épila, Zaragoza, hija de Pedro de Rueda y doña María Toda de Soria.

Hija de la pareja, entre otros, fue:


  1. doña Ana de Rueda, quien casó con el capitán Pedro de Cisternas, siendo padres de Jerónimo de Cisternas, quien transmitió a su descendencia el apellido Miranda. Familia radicada en la región de Coquimbo.


    Hijo natural:


  2. Jerónimo de Miranda, que sigue.


II. JERÓNIMO DE MIRANDA.

Hijo mestizo del conquistador Pedro de Miranda.

Hacia 1565 oficiaba como pastor y en 1574 quintó 578 pesos.

Tuvo algunas actividades comerciales en la década de 1570, vendiendo mercaderías y animales. Poseyó esclavos.

Recibió una merced de tierras en Coquén, a media legua del tambo de Copequén, corriendo hasta Chillegüe, en 1579.

Falleció antes de 1589.

Contrajo matrimonio con Ana de Dos Hermanas, de la que no se tienen mayores antecedentes, pero que es probable que haya sido mestiza. Fue representada ante la Real Hacienda y falleció, al igual que su esposo, antes de 1589.

Padres de:

  1. Baltasar de Miranda, que sigue en III.

  2. Tomás de Miranda, menor en 1589, dio poder por cobranzas en 1599, en Santiago.

  3. Luisa de Miranda.


III. BALTASAR DE MIRANDA.

Nació por 1580. Fue teniente de milicias. Fue él quien se instaló de forma definitiva en la zona de Doñihue, Coltauco, Coínco, siempre en torno al Cachapoal, donde sus descendientes han residido por generaciones.

Fue estanciero en Toquihua, con tierras en Chillegüe. Tuvo tierras también en Copequén, algunas de las cuales había vendido en 1633.

Falleció antes de 1644.

Casó con Micaela de Huerta, de quien no se tienen antecedentes de su filiación. Poseía tierras en la estancia de El Parral, en Doñihue.

Hijos del matrimonio:


  1. Jerónimo de Miranda, quien residió en la doctrina de Rancagua y casó con doña Clara, de la que se desconoce su apellido. Con sucesión femenina.

  2. Pedro de Miranda.

  3. Ana de Miranda, casó con Juan de Villanueva Villoldo, con quien tuvo descendencia muy extensa de apellidos SÁNCHEZ y NÚÑEZ.

  4. Baltasar de Miranda, quien fue padre de tres hijos: Isabel, esposa de Andrés Pérez; Bartolomé y Baltasar de Miranda.

  5. María de Miranda y otra hermana de la cual se desconoce el nombre.

  6. Francisco de Miranda, que continúa.


IV. FRANCISCO DE MIRANDA.

Nació por 1630. Capitán de milicias que residió en la Rinconada de Miranda.

Tuvo algunas pocas actuaciones en compraventas de tierras.

Sus hijos casaron con la mayoría de los hijos de Pedro de Sotomayor y Magdalena Pérez, que residían también en Doñihue, donde tenían tierras. Ver Los Soto y Sotomayor.

Casó tardíamente con doña Inés Nieto, apellidada también Nieto de Chaves o Chaves hija del sargento Pedro Nieto de Chaves y de doña María Gutiérrez, mencionada en Los Zamorano.

Tuvo descendencia con doña Catalina de Zúñiga, quien nació en Huechún, probablemente perteneciente a la familia de los Zúñiga-Arista, que he tratado anteriormente.

Hijos del matrimonio:


  1. Ana de Miranda, vivió en Doñihue, donde casó con Antonio de Soto o Sotomayor, hijo de Pedro de Sotomayor y Magdalena Pérez, ver Los Soto y Sotomayor. Con sucesión.

  2. Micaela de Miranda, esposa de Juan de Soto, hermano del anterior. Con amplia descendencia.

  3. Juan de Miranda, nació en Doñihue y casó con María Clara Zúñiga, con quien dejó descendencia en Rancagua que continuó con Miranda.

  4. Francisco de Miranda, muy probable hijo. Contrajo matrimonio con María de Soto, nacida en 1672; hermana de los anteriormente mencionados. Con descendencia del apellido en Rancagua, San Pedro y Alhué.


    Hija natural con doña Catalina de Zúñiga:


  5. Francisca de Miranda, nació en Rancagua y testó en 1741. Poseía 200 cuadras en el Olivar. Contrajo matrimonio con el capitán Jacinto de Soto o Sotomayor, hermano de los dichos anteriormente.


(1) 1601 – 1655 El segundo contingente, de Julio Retamal Favereau, Carlos Celis Atria, José Miguel de la Cerda Merino, Carlos Ruiz Rodríguez, y Francisco José Urzúa Prieto, Santiago, 2000, 43.



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