Los JEREZ

Actualizado: ene 30

Este apellido lo han llevado varias familias en Chile y en España, donde existen dos ciudades, una llamada Jerez de la Frontera en Cádiz, Andalucía; y otra, Jerez de los Caballeros, en Badajoz, Extremadura. Este apelativo lo tomó un aguardiente de uva que se producía en la primera ciudad mencionada y que hoy tiene denominación de origen, el famoso Jerez.

Mapa de España, donde se señala la ubicación de las ciudades mencionadas.

Actualmente el apellido continúa con mayor presencia en Andalucía, pero también en Barcelona. En otros lugares del mundo destaca Argentina y específicamente allí, Buenos Aires. En Chile, donde ocupa el lugar 260 de los más frecuentes, se localiza en el tercer puesto en la comuna de San Pedro, en el 37 en la aledaña comuna de Las Cabras y en el 55 en la también cercana Melipilla. Hacia el sur, en la comuna de Arauco, el apellido Jerez ocupa el lugar 32 entre los más frecuentes.


Como suele pasar, y es uno de los temas que estoy investigando, las permanencias de familias en torno a lugares geográficos, por trescientos o más años, son notorias en muchos casos. Y además, el flujo migratorio, que es otra hipótesis en la que estoy trabajando, se realiza con pasos cortos, es decir a lugares inmediatos con mayor probabilidad y de ahí en más a otros espacios cercanos. Por ejemplo, los Jerez también tienen una preeminencia mayor al promedio nacional en las comunas de El Monte, Peñaflor, Olivar, Mostazal, Peumo, San Antonio, María Pinto, Talagante, Padre Hurtado, etc. Es decir, todas cercanas al punto que podríamos calificar de “origen”, en San Pedro de Melipilla.


Entonces, lo que me parece notable, es que con la información actual podamos viajar más de 200 años atrás, hacia la tierra donde estaban algunas familias, como la de este presente post.


Las décimas de los apellidos, que para mi gusto son de familias y pueblos, dice en la última mitad de la segunda estrofa:


Y Espíndolas en las Cabras;

Cornejos en Lo Miranda

Y Jereces en San Pedro;

Los Beizas en el Almendro

Y en las Hijuelas los Cuadras.


Como es evidente, hacia la primera mitad del siglo XIX, que me parece una fecha probable para la escritura de estas décimas, por autor desconocido, los Jereces eran una de las familias reconocibles del sector. En ese entonces abarcaba las actuales comunas de Santo Domingo y San Pedro de Melipilla. Y en la época colonial habría que agregar a Alhué.


Bueno, la explicación de esta preeminencia de la familia viene dada por la gran fecundidad del fundador en San Pedro, Francisco Jerez; quien fue padre de 21 hijos, 12 de los cuales fueron varones. Este personaje es uno de los patriarcas del lugar, ya que hay una probabilidad altísima de descender de él para quienes tienen antepasados en San Pedro; opción similar para los Armijo y Núñez o Quiroz.


El fundador arribó a San Pedro poco antes del 1700, hace más de 320 años. Lo que me parece más factible es que llegara al amparo de su tío Alonso de Quiroz, quien ya residía en el lugar en 1690. En San Pedro formó su hogar, adquirió unas tierras en Santa Inés, lugar donde originalmente estuvo un convento de mercedarios con la imagen de doña Inés Suárez, de quien justamente tomaron el nombre para llamar a este valle. Allí sus numerosos hijos vivieron y prosperaron, y con el correr del tiempo también emigraron –aunque lentamente– a otras zonas. Justo Jerez fue teniente de corregidor en Peumo, pero pareciera que en general los Jerez no desempeñaron funciones en el gobierno local como los Núñez, aunque sí fue notoria su presencia social.



FILIACIÓN JEREZ


I. FRANCISCO JEREZ. Alférez. Capitán natural de Quillota.


Casó con doña Juana Quiroz (Morales), supuestamente natural de Quillota. Era hermana del capitán Alonso de Quiroz.

Hijo:


  1. Francisco Jerez, que sigue en II.


II. FRANCISCO JEREZ (~1675 - ). Capitán nacido en La Serena o La Ligua o Santiago (según ambos matrimonios y testamento).


Se trasladó a vivir a San Pedro de Melipilla, seguramente siguiendo a la familia de su tío Alonso Quiroz. Testó en Loica el 20-XI-1761, pidiendo ser sepultado en la iglesia de Bucalemu “y para dicho mi entierro dejo de limosna una yunta de bueyes y lo demás al arbitrio de mis herederos”. Pidió que a su hija Micaela que se le dieran 25 ovejas y 25 cabras. Francisco tenía al momento de contraer su primer matrimonio unas 100 vacas, 100 ovejas y 12 caballos mansos. Poseía una estancia que estuvo en litigio, llamada San Miguel, ubicada en Santa Inés; la que originalmente había comprado a don Juan de Ureta. A su segundo matrimonio llegó con unos 1.000 pesos entre todos sus bienes. Dejó el quinto de sus bienes para su alma, y del remanente pidió repartir en igualdad entre los hijos de su segundo matrimonio. Dejó por albacea a su hijo José y por tenedora de bienes a su segunda esposa .


Contrajo matrimonio en primeras nupcias en Codigua el 4-X-1700 con Francisca de Silva, quien llevó de dote 300 ovejas, 300 cabras, más una manada de 30 yeguas con caballo, vestida decentemente y media cama. Era hija legítima del capitán Francisco de Silva y doña Melchora Morales, ver SILVA.